EL CASTILLO DE BENIDORM

En 2.019, Benidorm recupera a iniciativa de los vecinos sus señas de identidad históricas, poniendo en valor su patrimonio, desdeñado durante tanto tiempo por los responsable políticos de la ciudad.

El yacimiento arqueológico del Tossal de La Cala, junto a la rehabilitada torre “Les Caletes”, y la musealización completa del castillo de la punta de Canfali, como centro, conforman una ruta histórica que permitirá el disfrute cultural de los vecinos y visitantes.

Se sitúa en dirección Sur, en la parte más alta del promontorio de Canfali.

La defensa la completaba una muralla que rodeaba la Villa, con una función concreta que ha variado a lo largo de los siglos.

En la Edad Media lo utilizaron como elemento de vigilancia que servía para garantizar el control de los pobladores de la comarca y para asegurar su sumisión.

Desde sus muros un grupo de cristianos, dirigido por un “alcaid”, administraba y controlaba el territorio en nombre del rey.

Durante la Edad Moderna, predominó la función de defensa contra los enemigos exteriores, sobre todo los corsarios argelinos.

El castillo se edifica en un momento indeterminado entre 1249 y 1321.

Nuestro desconocimiento sobre los orígenes del castillo explica la diferentes teorías o creecias, unos hablan de un castillo islámico que pasó a manos cristianas, entre 1270 y 1272, que Jaume I dio la fortaleza de Benidorm a Beltran de Belpuig, permaneciendo en manos de esta familia hasta que pasó a la casa de los Fajardo.


Por otro lado, tenemos las falsas “Trobes” de Mosén Jaume Febrer sobre la conquista del castillo de Benidorm, que hoy sabemos que este relato fue una falsificación del siglo XVII, con lo que no existen referencias fidedignas sobre el castillo de Benidorm anteriores al siglo XIV.

Es una hipótesis que Benidorm y su castillo se edificaron a partir de 1311, Pues fue el año en el que Bernat de Sarrià perdió Villajoyosa, lo que le llevo a necesitar una villa cristiana como capital de sus dominios de la Marina Baixa, que es como se creo Benidorm.

En 1321 ya se citan el pueblo y el castillo de Benidorm, y la Carta Puebla de 1325 daba valor jurídico a algo que ya se había hecho con anterioridad, con lo que las murallas de la villa de Benidorm, que completaban la defensa del castillo, datan al menos del año de otorgamiento de la Primera Carta Puebla.

En el siglo XV hay una referencia eclesiástica al castillo de Benidorm, dando noticia de una capilla dedicada a Santiago, el cual sería posteriormente el patrón de la villa.
“Benidorm, año del nacimiento del señor 1414, jueves trece de septiembre.

[…] En el castillo de Benidorm hay una capilla de Santiago con un altar y un retablo, pero el altar está vacío y no hay ornamentos aunque el teniente de alcaide Miguel Ramírez dijo que el día de Santiago se prepara el altar y se celebra”.

En 1438, se autorizó a Ruy Díaz de Mendoza, señor de Benidorm, y a la municipalidad del lugar, a cargar con una sisa por un período de cinco años la venta de pan, vino, carne y otros artículos, el producto de este impuesto sólo podría dedicarse a fortificar la villa reforzando sus murallas.

Aunque esta remodelación de 1438 debió suponer una mejora importante en la seguridad, su eficacia fue escasa porque en 1447 un grave ataque de corsarios musulmanes dejó la localidad casi despoblada.

En los siglos XVI y XVII, debido al aumento de los ataques de los corsarios musulmanes, hay un gran interés de Carlos I y Felipe II por mejorar y ampliar el sistema defensivo costero.

En el 1520, durante la crisis de las Germanías, la guarnición del castillo abandonó Benidorm, estado la villa también despoblada en ese momento, aunque no sabemos si sus vecinos la habían abandonado por ese motivo o unos años antes, lo que hizo que pueblo y castillo fueran ocupados por corsarios musulmanes durante una corta temporada, esta circunstancia puso de relieve su valor estratégico y la necesidad de reforzar su defensa.

En el siglo XVI surgieron dos proyectos para adecuar las fortificaciones de Benidorm al uso de la artillería.

En 1525, la villa conservaba las murallas y el foso, pero necesitaba reparaciones, el interior del castillo se encontraba en ruinas y sólo se mantenía en pie la torre del homenaje, estando su sistema de captación de aguas de lluvia para llenar el aljibe muy deteriorado.

Las murallas de la villa, sobre todo en el sector norte, donde estaba la puerta, que muy probablemente estaba situada donde actualmente arranca la Calle Mayor, un portal labrado de piedra picada con dos puertas, la exterior forrada de hierro con un puente levadizo para el foso, pero su parte exterior se había derrumbado sobre el foso.

En 1534, durante el virreinato del duque de Calabria, se menciona el castillo y las obras de fortificación que se acometieron, que se centraron en las dos torres, la muralla y puerta de acceso a la villa que estaban al norte de Canfali.

El castillo y la villa de Benidorm eran propiedad de la familia Fajardo, siendo la coronala que se ocupaba de su fortificación porque a causa de la despoblación, el señor no tenía vasallos suficientes para defenderlos.

El foso alcanzaba los cuatro metros y medio de profundidad y siete de anchura… y el muro de estas torres debía tener casi 3 metros de ancho y unos 8,5 metros de altura arrancando desde el fondo del foso.

Se destinó al castillo una compañía de 50 soldados… bajo el mando de un capitán… que estuvo acantonada hasta de la década de 1540.


Felipe II también se preocupó de la defensa del litoral, pues en esa época el recinto amurallado rodeaba completamente la ciudad, estando el extremo sur de Canfali ocupado por el sector militar formado por el castillo y una gran plaza de armas.
El castillo se dibujaba como una estructura amurallada cuadrada que cerraba un patio también cuadrado.

Los lados oeste y norte presentaban una construcción de dos alas, en forma de “L”, que se abría al mencionado patio, estando el edificio norte precedido por una galería porticada que daba a dicho patio, bajo el cual había un aljibe subterráneo.
En 1586, el virrey Francisco de Moncada, marqués de Aitona, indicaba en carta a Felipe II lo útil que había sido no abandonar Benidorm, ya que la guarnición del castillo había repelido un ataque de corsarios musulmanes.

En el siglo XVII, tenemos varias referencias al castillo de Benidorm, en la segunda mitad de este siglo se produjo la repoblación de la villa y la reparación de sus defensas, se habla de un castillo muy bien preparado para defenderse de ataques marítimos y terrestres a causa de su emplazamiento privilegiado en un promontorio que se adentra en la mar.

El 7 de abril de 1654, en la toma de posesión de Beatriu Fajardo como señora de Benidorm, lo que nos indica que el reino continuaba encargándose de la defensa del castillo por su importancia estratégica y por la escasez de pobladores, sólo 10 vecinos.

El 15 de junio de 1687, en la toma de posesión de Rodrigo Baltasar de Puigmarín y Fajardo, la villa se había repoblado y el castillo aparece dirigido por un representante del señor, lo cual indica que la repoblación de Benidorm iniciada por Beatriu Fajardo en 1666 había supuesto mejorar las murallas y el castillo.

Fuente: HISTOBENIDORM. – Profesor D. Francisco Amillo Alegre

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